La pastelería cartagenera tiene entre sus antiguas recetas este Pastel Felipe, otrora Pastel Romanones y hoy día Pasta Flora. Una masa quebrada rellena de cabello de ángel, que en tiempos de la aparición del famoso Pastel de Cierva vino a suponer el contrapunto dulce de este último, de aquí que recibiera también el nombre de Pastel Romanones, por aquello de no dejar de bautizar políticamente la nueva especialidad repostera.
Ingredientes
250 g de manteca de cerdo o margarina o mantequilla
250 g de azúcar
700 g de harina
15 cl de vino blanco
Cabello de Ángel
Canela
Ralladura de Limón
Elaboración
Primero, hacemos la masa del pastel, uniendo azúcar y manteca, o margarina, a punto de pomada. Después se pueden añadir los aromáticos, raspadura de limón y canela y, finalmente, el vino blanco, que también puede ser sustituido por mistela.
La harina se irá añadiendo poco a poco mientras se amasa hasta conseguir una masa suelta, que se nos despegue de las manos y permita trabajarla.
Reposada unos minutos, se pueden preparar las dos mitades de la masa. Una para la base del pastel y otra para cubrirlo, disponiéndola en un molde. A la base le añadiremos el relleno de cabello de ángel, mezclado con un poco de canela, y luego la taparemos, pintando la superficie con huevo batido antes de hornear.
El pastel lo hornearemos a unos 180º durante una media hora, hasta comprobar que esté dorado y la base haya quedado también dorada, ya que a ésta le llegará siempre menos calor y tardará algo más en hacerse.
Ya bien frío podemos servirlo en porciones.